El lenguaje corporal del Póker
El Póker como juego de estrategia posee un lenguaje corporal propio. Todos conocemos incluso la expresión “poner cara de Póker”, lo que ejemplifica perfectamente el rostro impávido de los jugadores más experimentados para no “revelar” su juego antes de tiempo.
Para que tus aspiraciones de vencer en una partida cumplan con su cometido, deberás entonces aprender los principios básicos de la comunicación gestual. Aquí algunos trucos y recomendaciones que te guiarán para saber, sin una palabra, si tus oponentes están seguros de su juego o van de farol.
Buenas y malas manos
La mirada es básica para saber cómo está la mano de tus adversarios. El jugador que mira con demasiado detenimiento sus cartas, usualmente tiene un buen juego. Lo mismo es válido cuando observa las fichas o voltea a su alrededor cada pocos segundos. Así garantizan que al menos un par de los participantes de la mesa se retiren.
En cuanto a las fichas en la mesa, si están demasiado bien ordenadas, quiere decir que el dueño es moderado o conservador en sus apuestas y no arriesgará más de lo necesario para ganar. Si están desordenadas, es típico de los agresivos o perdedores habituales.
Signos inequívocos
Algunos recurren a las gafas obscuras para no dejar pistas tras de sí. Si este es el caso observa su frente, un entrecejo fruncido, gotas de sudor, arrugas forzadas, todo puede indicar que no está cómodo con el juego que tiene entre manos.
La ansiedad se puede hacer presente con pupilas dilatadas, flexiones de los brazos constantes y posturas que cambian constantemente sobre la mesa también indican una mano particularmente mala.
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